DECLARACIÓN:

La Internacional de la Educación está profundamente preocupada por el decreto presidencial firmado por el Presidente Donald J. Trump el pasado 27 de enero y que prohíbe la entrada en Estados Unidos a los ciudadanos de siete países musulmanes: Irán, Iraq, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen. El decreto afecta directamente a alrededor de 25 000 personas que actualmente disponen de un visado de estudiante o de trabajo, y nada menos que a 500 000 residentes permanentes legales de Estados Unidos, incluidos docentes e investigadores.
La Internacional de la Educación considera que la medida es discriminatoria. El decreto del Sr. Trump también vulnera importantes valores democráticos que han guiado el papel de Estados Unidos en la comunidad internacional durante numerosas décadas. Además, el decreto presidencial viola los estándares internacionales que protegen los derechos de los inmigrantes y los refugiados.
La Internacional de la Educación apoya plenamente a sus organizaciones afiliadas de EE. UU., la National Education Association (NEA) y la American Federation of Teachers (AFT), que se han opuesto al decreto del Sr. Trump, y, de acuerdo con la AFT, “a la lógica racista y xenófoba que conforma la base [del decreto presidencial], el caos [que la administración ha] causado en las vidas de las personas afectadas, y el daño [que el decreto ha] provocado a la posición de América en el mundo y a la seguridad nacional [de EE. UU.]”.
Teniendo en cuenta que varias de las organizaciones miembro de la Internacional de la Educación se encuentran ubicadas en países cuyos ciudadanos tienen prohibida la entrada a Estados Unidos, el decreto presidencial restringe efectivamente la posibilidad de celebrar conferencias internacionales de la IE en Estados Unidos.
La Internacional de la Educación está estudiando vías para oponerse a esta medida junto con las agencias internacionales encargadas de la aplicación de los convenios internacionales apropiados.
Bruselas, 31 de enero de 2017